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Doce voces al servicio del vino y sus protagonistas

Doce voces al servicio del vino y sus protagonistas

Doce personas del Club Oratoria Málaga participaron en GastroWine 2026 presentando catas, talleres, masterclass y actividades. Una experiencia de aprendizaje compartido que unió oratoria, vino y humanidad.

El Club Oratoria Málaga salió de Tabacalera para encontrarse con nuevas audiencias en GastroWine, celebrado del 30 de octubre al 1 de noviembre en el Centro Cultural La Térmica. La cita, impulsada por la Diputación de Málaga, con Sabor a Málaga y la producción de Grupo Mundo, nos brindó la oportunidad de poner nuestras habilidades de comunicación al servicio de las personas y las experiencias de la feria.

Doce integrantes del club asumieron la presentación de distintas propuestas del programa. Cada presentación tenía un propósito: despertar la curiosidad del público, dar una cálida bienvenida y poner en valor a quienes compartirían su conocimiento, sus productos y su pasión por el vino.

Un recorrido que comenzó antes de coger el micrófono

La experiencia empezó semanas antes, con una convocatoria entre las personas socias y un formulario para recoger su interés y disponibilidad. Después llegó el reparto de actividades, la búsqueda de información sobre sus protagonistas y la preparación de cada presentación.

Compartimos ideas, ensayamos, nos grabamos y nos dimos feedback. Ese proceso permitió revisar los textos, ajustar los tiempos y encontrar una forma cercana y personal de dar paso a cada actividad. También hubo espacio para disfrutar juntos y acompañarnos ante un nuevo reto.

Las presentaciones, de apenas unos minutos, exigían elegir bien las palabras y comprender qué hacía especial a cada propuesta. Todo lo que practicamos en el club cobró sentido en un escenario diferente.

Presentar también es cuidar a quien viene después

En GastroWine, nuestra tarea consistió en acercar al público a las personas que estaban a punto de tomar la palabra. Detrás de cada cata, taller o masterclass había conocimiento, trabajo y una historia que merecía ser escuchada.

Nuestra aportación fue darles paso con atención y calidez, ayudando a crear ese primer vínculo entre quienes presentaban una experiencia y quienes llegaban para disfrutarla. El vino nos reunió; las personas dieron sentido al encuentro.

Una experiencia que nos hace crecer como comunidad

Esta participación nos permitió practicar ante nuevas audiencias, asumir responsabilidades y apoyarnos como equipo. También mostró cómo la oratoria puede contribuir a dar visibilidad al talento y a los proyectos de nuestra provincia.

Gracias a la Diputación de Málaga, a Sabor a Málaga y a la organización de GastroWine por contar con el Club Oratoria Málaga. Gracias especialmente a Ignacio Carmona, compañero del club, por abrir esta puerta, y a las doce personas participantes por su preparación, su tiempo y su implicación.

Nos llevamos aprendizaje, momentos compartidos y la satisfacción de haber ayudado a que otras personas y sus historias encontraran su lugar ante el público.